Empieza con una lámina que te encante y crea tu composición a partir de ella.
1. Elige un hilo conductor
Repite un color, un tema o un estilo visual para conectar las piezas.
2. Combina tamaños
Acompaña una lámina grande con obras más pequeñas o elige tamaños iguales para una composición más serena.
3. Encuentra la separación ideal
Distribuye todas las piezas en el suelo y prueba a dejar una separación uniforme de unos 5–8 cm. Ajústala según la pared y los tamaños de los marcos.
4. Prueba antes de colgar
Usa plantillas de papel para comprobar la distribución a la altura de los ojos antes de hacer agujeros.




